Blog de informática para toda la familia, que intentará enseñar que los ordenadores pueden ser fáciles de usar y seguros para todos.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Windows: Apagado automático

Dificultad: Baja

¿Cuántas veces os ha pasado que habéis estado descargando algo que tardaba varias horas en terminar y habéis tenido algún compromiso que os impedía quedaros con el ordenador? Al igual que yo, habréis dejado el ordenador encendido durante muchas horas, incluso noches enteras, por no perder lo descargado.

Eso es un derroche de energía, además de un uso innecesario de recursos del ordenador que podría, siendo un poco tremendistas, afectar al rendimiento de nuestro equipo.

¿Cuál sería la solución? Muy sencillo: programar el apagado del ordenador.

En Windows, esto es tan simple como saber cuánto tiempo queremos que siga encendido el ordenador. Una vez tengamos este aspecto claro, habrá que ir al menú de inicio y buscar la opción "Ejecutar...". Según la versión del Sistema Operativo Windows que tengamos, el menú de Inicio es diferente, pero encontraremos entre sus apartados la opción indicada.

Por ejemplo, en mi caso, al tener instalado Windows 7, la opción "Ejecutar..." aparece a la derecha del menú:


Si no aparece la opción "Ejecutar...", haced clic aquí para ver la entrada en la que explico cómo hacer que se muestren u oculten muchas otras opciones. Cuando hagamos clic en "Ejecutar...", se abrirá una ventana, en la que tendremos que escribir el siguiente comando:

shutdown -s -t [tiempo en segundos]

Por ejemplo, si queremos que el ordenador se apague pasada una hora, escribiremos el comando que se muestra a continuación y pulsamos en "Aceptar":


Aparecerá un mensaje indicando cuándo se apagará el equipo de forma automática, y podremos dejar al ordenador seguir trabajando tranquilamente, sabiendo que, pasado el tiempo indicado, se apagará y ahorraremos energía.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Windows 7: Configurar Menú Inicio

Dificultad: Baja

Los Sistemas Operativos de hoy en día son muy complejos y completos. Atrás quedaron los tiempos en los que una pantalla en negro esperaba a que introdujéramos comandos para abrir un fichero o para instalar un programa.

El problema de que sean tan complejos es que, en muchas ocasiones, hay muchos aspectos que desaprovechamos, dejando configuradas las opciones por defecto y sin adaptar nuestro Sistema Operativo a nuestras necesidades.

Windows, por supuesto, no es una excepción, ya que cuenta con muchos aspectos que podemos configurar para hacer que nuestro ordenador se amolde a aquello que queramos hacer con él, y uno de los más desconocidos es la posibilidad de configurar el menú de inicio, para que muestre las opciones que deseemos.

Para comenzar a modificar nuestro menú de inicio, independientemente de la versión de Windows de la que hacemos uso, habrá que hacer clic con el botón derecho del ratón sobre el icono de Inicio y elegir la opción "Propiedades", tal y como se muestra en la imagen a continuación:



A partir de este punto, es posible que las opciones que aparezcan cambien en función de la versión de Windows que tengamos instalada, ya que vamos a ver, concretamente, las opciones de configuración disponibles en Windows 7.

Al hacer clic en la opción "Propiedades", se abrirá una ventana de propiedades con tres pestañas en la que, por defecto se encontrará seleccionada la que cita "Menú Inicio". En entradas futuras, hablaremos de las otras dos pestañas, pero en este momento, nos centraremos en la mencionada.

En ella, lo primero que podremos configurar es qué ocurre cuando pulsamos el botón de encendido de nuestro ordenador. Por defecto, vendrá indicado que la acción que se lleva a cabo es apagar el equipo, pero podemos hacer que se reinicie, hiberne o cambie de usuario, entre otras opciones, cambiando lo que ocurre cuando pulsamos el botón de nuestra torre o portátil. 

Además, en este mismo punto, podremos indicar si queremos que se guarde un registro de los programas que se han utilizado recientemente o no. Es recomendable desmarcar estas opciones en equipos que vayan a ser utilizados por muchas personas, de forma que se proteja la privacidad de los usuarios.


Además de estos aspectos básicos, podemos modificar otros elementos más avanzados pulsando en el botón "Personalizar...":


Esto abrirá una segunda ventana emergente, que mostrará un listado de opciones que podremos activar o desactivar. Algunas de ellas, como "Ayuda", "Comando ejecutar" o "Menú favoritos", al ser activadas, añadirán elementos al menú que se muestra al abrir Inicio. Otras, como "Resaltar programas recién instalados" o "Usar iconos grandes", se encargan de modificar la forma en la que se visualizan algunos elementos del menú.

Podéis modificar todas las que queráis, aunque os recomiendo que marquéis la que indica "Comando ejecutar", ya que, en entradas futuras, necesitaremos que esta opción esté activa:


Por último, podremos indicar el número de elementos recientes queremos que se muestren tanto al abrir el menú de Inicio como al poner el cursor encima de un programa (Jump List), como ocurre, por ejemplo, con el programa Microsoft Word.


Pulsando el botón "Aceptar" en las dos ventanas que se nos han abierto, se aplicarán los cambios y podremos comenzar a utilizar nuestro nuevo Menú de Inicio.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Instalar antivirus gratuito

Dificultad: Media

En la entrada anterior, hemos podido ver qué es un virus y por qué debemos evitarlos, sin embargo, no hemos entrado en detalles acerca de las herramientas que debemos utilizar para eludir los ataques de programas malintencionados.

Es por eso que vamos a explicar, paso a paso, cómo instalar un antivirus gratuito y muy eficaz, avast, que nos permitirá sentir más tranquilidad cuando conectemos nuestro ordenador a una red. Las ventajas de este antivirus son, además de que es gratuito, que se actualiza a diario, analiza todo lo que descargamos e instalamos y bloquea los ficheros y páginas web que sean dañinos.

Antes de comenzar, debemos tener en cuenta que, si contamos ya con un antivirus, no es necesario instalar ningún otro, siempre y cuando sepamos que se actualiza con frecuencia y que no está caducado. Esto último es fundamental porque, normalmente, los ordenadores los compramos con versiones de prueba de antivirus los cuales, pasados algunos meses, requieren que se compre la versión completa del programa para seguir contando con su protección. Debéis revisar este asunto a menudo, para no llevaros sorpresas.

Una vez sepamos que necesitamos un antivirus para asegurar nuestro equipo, lo primero que habrá que hacer es pulsar aquí, y hacer clic en el botón "Descargar" situado más a la izquierda de los que aparecen en la parte inferior de la ventana:


Al tratarse de un antivirus gratuito (aunque tremendamente eficaz comparado con otros de pago), hasta que instalemos la aplicación, intentarán convencernos de comprar la versión de pago del mismo. Si se quiere, se puede comprar o probar la versión premium, pero aquí sólo explicaremos cómo conseguir la versión que no es de pago. Por este motivo, cuando se muestre la siguiente ventana, deberemos elegir la opción "Me basta con Free Antivirus":


Al elegir esta opción, comenzará la descarga. En función del programa que usamos para navegar por Internet, tendremos que aceptar o no la descarga. En mi caso, como utilizo Google Chrome, la descarga comenzará de forma automática y podré verla en la parte inferior izquierda de la ventana:


Una vez termine la descarga, el siguiente paso será abrir el fichero ejecutable descargado. Es probable que nos pregunten si queremos realmente abrirlo con un mensaje similar a este:



Tendremos que pulsar el botón "Ejecutar" o "Aceptar" (según el mensaje que nos aparezca) y, automáticamente, comenzará la instalación. Lo primero que nos van a preguntar es si queremos realizar la instalación normal o la personalizada. Debido a que este programa es seguro y no intenta instalarnos componentes molestos (barras de navegación, aplicaciones no deseadas, etc...), podremos ejecutar la instalación normal:


En este instante, se nos solicitará aceptar las políticas de privacidad, para lo que deberíamos tomarnos algunos minutos y leerlas, ya que, entre otros aspectos, se indica que se van a recopilar datos de los virus detectados para la mejora del servicio, y explican cómo se puede hacer para cancelar el envío de estos datos desde nuestro ordenador. Una vez hayamos leído todo con calma, será el momento de pulsar el botón "Continuar" y comenzar la instalación:


El siguiente proceso tardará algunos minutos, ya que se estarán añadiendo a nuestro equipo todos los componentes necesarios para el funcionamiento del antivirus:


De momento, saltaremos el siguiente paso, en el que se menciona la versión para teléfonos móviles, ya que hablaremos de ella y de cómo instalarla en otra entrada:


Ya habremos finalizado la instalación. Pulsando en el botón "Listo", se abrirá el antivirus en nuestro ordenador:


Lo último que tenemos que hacer es registrarnos, para poder disfrutar del servicio durante 365 días. Se podrá renovar gratuitamente tantas veces como queramos por lo que no tenemos que preocuparnos en este sentido. Para ello, habrá que pulsar en el botón "Registrar" de la parte superior de la ventana del antivirus que se nos debe haber abierto automáticamente, rellenar el formulario que aparecerá y ya tendremos nuestro ordenador completamente protegido.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Conceptos básicos sobre los virus informáticos

Todos siempre hemos escuchado hablar en algún momento de los virus informáticos. Sabemos que es algo que debemos evitar y que, en ocasiones, puede hacer que nuestro ordenador no funcione. Pero, ¿por qué tanto revuelo por estos virus? ¿Es tan importante evitarlos? 

Vamos a intentar ver algunos conceptos básicos sobre ellos, para poder entender un poco mejor cómo evitarlos.



¿Qué es un virus?

Un virus es un programa malicioso que se ejecuta directamente en tu ordenador o infecta a otros programas para que, al ejecutarlos, comience este virus a funcionar. 

Lo que estos programas realizan en nuestro ordenador puede variar mucho, dependiendo de la intención de la persona que los ha creado. Algunos, simplemente se dedican a molestar o son destructivos sin motivo aparente. Otros, se encargan de recopilar información personal y enviarla a través de Internet. Hablaremos en detalle más adelante sobre los diversos tipos de virus que pueden infectar nuestro ordenador. 

¿Cómo puede haber entrado un virus a mi ordenador?

Normalmente, se descargan por Internet, accediendo a páginas poco seguras, haciendo clic en publicidades que sean poco fiables o descargando contenidos de correos electrónicos extraños, que en ocasiones recibimos de personas cercanas a nosotros. Dedicaremos una entrada completa, más adelante, a este tipo de correo malintencionado y cómo evitarlo.

Pero Internet no es el único riesgo para nuestro equipo. Cualquier archivo puede ser infectado por un virus, y eso incluye aquellos que nos copiamos de una memoria USB. De hecho, otra de las formas más comunes de transmitir virus es compartiendo un Pen Drive que haya sido infectado. Es por eso que tenemos que tener mucho cuidado con los dispositivos que conectamos a nuestro equipo, así como tener presente que si enchufamos nuestro disco duro o Pen Drive a un ordenador público, nos arriesgamos a que éste sea infectado.

También existe la posibilidad de que nuestro equipo coja un virus al instalar o leer algún archivo desde algún CD o DVD. De ahí la importancia de saber de dónde provienen los CDs y DVDs que metemos en nuestro ordenador, evitando leer aquellos que no sabemos quién ha podido grabar su contenido.

¿Qué tipos de virus existen y qué le pueden hacer a mi ordenador?

Existen una inmensa variedad de tipos de virus, por lo que sólo mencionaré los más relevantes:
  • Troyano: son programas maliciosos que entran en nuestro equipo y pretenden obtener información desde su interior. El peligro principal de este tipo de virus es la transmisión de información personal y de nuestro sistema. En casos extremos, pueden permitir el acceso y control de nuestro ordenador a personas externas.
  • Gusano: técnicamente no pueden ser definidos como virus, ya que no tienen la necesidad de que alguna persona o algún sistema les ayude a reproducirse y enviarse a otros equipos. Suelen afectar a archivos del Sistema Operativo y son capaces de transmitirse ellos solos a través de las redes a las que nuestro ordenador está conectado, provocando muchas veces lentitud al navegar o al hacer uso de nuestro equipo.
  • Bombas lógicas o de tiempo: son programas que se ejecutan en un instante concreto de tiempo o cuando el usuario de un ordenador hace alguna cosa concreta (pulsar una serie de teclas, abrir ciertos programas, etc...). Suelen ser creados simplemente para hacer daño en los equipos. Son menos comunes en ordenadores personales, pero bastante más frecuentes en sistemas informáticos empresariales.
  • Joke: tampoco son técnicamente virus, ya que no pretenden hacer ningún tipo de daño a nuestro sistema ni acceder a nuestra información, sino molestar. Son aquellos que se envían como "broma" (de ahí su nombre) y que lo único que provocan es hacernos pasar un mal rato. Algunos ejemplos de este tipo de infección son aquellos que hacen que cada cierto tiempo se abra una imagen espeluznante en nuestra pantalla, que se abra alguna aplicación con algún vídeo incómodo que no se puede cerrar hasta que acaba o que se muestren un millón de mensajes de error del sistema que hay que cerrar uno a uno.
  • Virus de FAT: estos virus son cada vez más populares, principalmente desde el aumento del uso de memorias USB, las cuales se comparten en muchas ocasiones sin medidas de precaución. Afectan al sistema encargado de gestionar los archivos de una memoria o disco duro, lo que hace que, al entrar en contacto con otro disco duro (por ejemplo, conectando un Pen Drive infectado a nuestro ordenador), se propaga.
Existen muchos tipos más, en función de cómo son creados, cómo se transmiten y qué es lo que hacen, pero no podemos abordarlos todos en esta entrada.

¿Los virus sólo afectan a nuestro ordenador?

No, cualquier dispositivo electrónico que se conecte a una red o que haga uso de otros dispositivos intercambiando archivos puede ser infectado. Eso incluye nuestros teléfonos móviles, tablets o, incluso, nuestros correos electrónicos.

Es cierto que no todos los dispositivos y sistemas son igual de fáciles de infectar, pero eso no hace que no estén expuestos a riesgos.

¿Cómo puedo evitar que mi ordenador se infecte?

La precaución es el primer paso para evitar tener un virus en nuestro ordenador, teniendo cuidado con las páginas web que visitamos, los archivos que nos descargamos, los correos electrónicos que abrimos y los dispositivos que conectamos.

Eso no nos hará inmunes, ni mucho menos, por lo que es básico tener un buen antivirus instalado, y es recomendable contar con otros elementos de seguridad, como firewalls o antispyware. Todos estos conceptos serán explicados de forma detallada en entradas futuras.

martes, 9 de diciembre de 2014

Windows 7: Activar el control parental

Dificultad: Media

Hoy en día, los ordenadores forman una parte importante en nuestra vida cotidiana. Los utilizamos en el trabajo, en casa, para hacer la compra y para cientos de otras cosas que hace pocas décadas podrían haber sonado a ciencia ficción. No es sorprendente, entonces, que también hayan comenzado a formar una parte crucial en la educación y entretenimiento de los más pequeños.

Ya vimos en la entrada anterior cómo hacer para que no todo el mundo que utilice nuestro ordenador tenga permisos para modificar cualquier cosa. Pero, ¿qué pasa si el que lo usa es nuestro hijo? ¿Cómo le podemos impedir acceder a ciertos programas, juegos o contenidos? Pues parte de nuestras dudas y temores desaparecerán al activar el Control parental.



Lo primero que tendremos que hacer es seguir los pasos que indicamos en la entrada anterior (a la que podréis acceder haciendo clic aquí) para crearles un usuario estándar. Es recomendable que si tenemos niños de distintas edades, creemos una cuenta para cada uno, ya que podremos ser más restrictivos con los más pequeños y darles más libertades a los más grandes.

Una vez lo hayamos hecho, haremos clic sobre su usuario para configurarlo:


Entre las opciones que aparecen, y que podremos configurar si queremos (como el nombre de usuario, la contraseña o la imagen), se muestra una que indica "Configurar Control parental". Debemos hacer clic en ella:


En la nueva ventana que se cargará, tendremos que seleccionar de nuevo al usuario de nuestro hijo, para poder activar el control parental:


Si el usuario administrador no tiene contraseña configurada, aparecerá un mensaje advirtiendo de este hecho, ya que no tiene mucho sentido restringirles la cuenta a nuestros hijos si luego van a tener acceso a otra con todos los permisos para poder modificar lo que quieran en el equipo. Si os aparece ese mensaje, podéis pulsar "No" y configurar la contraseña después de terminar con el Control parental.

Se nos tiene que haber abierto la ventana para configurar el Control parental en el usuario de nuestros hijos, el cual, por defecto, estará desactivado. Para poder modificarlo, tendremos que seleccionar la opción "Activado, aplicar configuración actual", lo cual hará que las configuraciones que aparecen debajo se habiliten para ser modificadas, tal y como se ve a continuación:


La primera de las opciones que podemos modificar es el tiempo que le vamos a permitir a nuestro hijo usar el ordenador al día. Para ello, vamos a hacer clic en "Límites de tiempo":  


Esto hará que se muestre una nueva ventana, con una tabla que comprende todas las horas de los siete días de la semana. En cada hora de cada día, podremos hacer clic en cada cuadro o hacer clic y arrastrar con el ratón sobre varios para bloquear (azul) o volver a permitir (blanco) el uso del ordenador en ese horario. Un ejemplo de un horario que podríamos indicar es el que muestro a continuación:


Pulsando el botón "Aceptar", guardaremos los cambios y volveremos a la ventana anterior. La siguiente opción que aparece es la de "Juegos". 


Haciendo clic en ella, podemos ver el formulario sobre el permiso que nuestro hijo tendrá para jugar a algunos juegos. Tendremos que indicar si nuestro hijo tiene permiso para jugar a cualquier juego o no y, en el caso de no tenerlo, podremos configurar las dos opciones inferiores:


En la opción "Establecer calificación de juego", se mostrará un listado de calificaciones por edad y contenido, permitiéndonos seleccionar la adecuada para nuestro hijo, así como bloquear o no aquellos que no indiquen esta calificación. Es importante que pulsemos el botón "Aceptar" cuando hayamos elegido lo que queramos.


En la opción "Bloquear o permitir juegos específicos", aparecerá un listado de todos los juegos instalados en el ordenador, permitiendo seleccionar uno a uno si queremos que nuestro hijo pueda jugarlo o no, o si queremos que dependa de su calificación. También es importante que pulsemos el botón "Aceptar" para guardar los cambios.


Aceptando la nueva configuración sobre los juegos, ya tendremos restringidos aquellos que no queramos que alguno de nuestros hijos juegue.

La última opción que podremos configurar es la que cita "Permitir o bloquear programas específicos":


Marcando la opción "Sólo puede usar los programas permitidos", se mostrará un listado con todos los programas que se encuentran instalados en el ordenador. Para cada uno, podremos marcar si queremos que lo pueda utiliza o no, haciendo clic en el cuadro a su izquierda:


Aceptando los cambios en esta ventana y aceptando la ventana de configuración de Control parental, ya habremos terminado de configurar los permisos para la cuenta de nuestro hijo. 

lunes, 8 de diciembre de 2014

Windows 7: Crear y modificar usuarios y contraseñas

Dificultad: Media

Normalmente, los ordenadores que se encuentran en las casas son utilizados por toda la familia, por amigos que vienen de visita o, si se trata de ordenadores portátiles, personas a quienes, por alguna circunstancia, les prestamos el propio ordenador para llevárselo a su casa. En estos casos, debemos plantearnos la siguiente pregunta: ¿queremos que todo el mundo que usa nuestro ordenador pueda hacer las mismas cosas? 

Evidentemente, no hay una única respuesta a esta pregunta, pero, en el caso de que nos demos cuenta de que nos interesa impedir el acceso a nuestro ordenador a cualquiera y que todo el mundo pueda hacer lo que quiera con él, tendremos que aprender a manejar sus usuarios y contraseñas.

Lo primero que vamos a hacer, es asegurarnos de que nos encontramos en un ordenador con Windows 7. Si no sabéis de qué estoy hablando o cómo comprobarlo, no os preocupéis, he creado otra entrada en la que se explica en detalle qué es un sistema operativo y cómo saber si el vuestro es Windows 7. Para verla, sólo tenéis que hacer clic aquí.

Una vez confirmado que nuestro Sistema Operativo es Windows 7, tendremos que dirigirnos al botón de inicio (parte inferior izquierda de la pantalla) y, en el menú que se muestra a la derecha, hacer clic en "Panel de control", tal y como se muestra en la imagen siguiente:


Esto hará que se abra una ventana nueva en la que existen una gran cantidad de opciones de configuración del sistema. En esta entrada, sólo vamos a detenernos en una, pero es probable que muchas de ellas se expliquen en entradas futuras.

Concretamente, vamos a hacer uso de "Agregar o quitar cuentas de usuario", que se encuentra dentro del conjunto "Cuentas de usuario y protección infantil". Si os fijáis, a la izquierda del enlace "Agregar o quitar cuentas de usuario" aparece un escudo azul y amarillo. Eso significa que, para usar esa opción, se debe tener ciertos privilegios que sólo los administradores tienen. En breve, explicaremos este concepto en mayor detalle. 

Como comentaba antes, vamos a hacer clic en la opción "Agregar o quitar cuentas de usuario":



Al hacer clic, se cargará la ventana de cuentas de usuario. En el recuadro superior, veremos todas las cuentas de usuario creadas para este equipo, que, por defecto, serán 2: la cuenta con la que estamos ahora conectados y una cuenta de invitado, la cual normalmente está desactivada. Esta cuenta de invitado es la que se debería permitir utilizar a las personas que no usan normalmente nuestro ordenador (un amigo, un invitado, etc...), ya que no podrán acceder nada más que a aquello que tú autorices.


Para activar la cuenta de Invitado, tan solo habrá que hacer clic en ella y pulsar en el botón "Activar" cuando te pregunten si deseas activar la cuenta de usuario:


A partir de este instante, cada vez que encendamos el ordenador, nos dará a elegir si queremos entrar con el usuario Invitado o con algún otro. Si quisiéramos desactivarla, con hacer clic en ella de la misma forma que antes y pulsando sobre la opción "Desactivar la cuenta de invitados", ya dejaría, nuevamente, de estar activa esta cuenta:

Todo esto de la cuenta de invitado no tendría sentido si nuestro usuario no tuviera contraseña, ya que cualquiera podría encender nuestro ordenador y, en lugar de entrar como Invitado, seleccionar nuestro usuario y tener acceso a cualquier cosa. Es por eso que es fundamental, en el caso de que no queramos que cualquiera haga uso de nuestro usuario sin consentimiento, que añadamos una contraseña a nuestra cuenta.

Lo primero que tendremos que hacer para ello es pulsar sobre el usuario que estamos utilizando ahora, que en mi caso, se llama Tryhon:


Esto nos cargará una ventana que nos muestra una serie de opciones para modificar el nombre de la cuenta, la contraseña, la imagen, el control parental (que lo veremos en otras entradas futuras), y el tipo de cuenta. 



Si hacemos clic en la opción para crear o modificar la contraseña de la cuenta, nos aparecerá un formulario que tendremos que rellenar para incluir la nueva contraseña. 



A la hora de hacerlo, hay dos aspectos importantes que deben tenerse en cuenta:
  1. La contraseña distingue entre letras mayúsculas y minúsculas, para aumentar la seguridad. No es lo mismo "estaesmicontraseña" que "EstaEsMiContraseña". Es recomendable, independientemente de si en tu equipo almacenas información muy importante o no, acostumbrarse a hacer uso de contraseñas seguras, tal y como explico aquí.
  2. El indicio de la contraseña tiene que ayudarte a recordarla, pero no debe ayudar a otras personas a que entren sin tu permiso. Trata de ser críptico y poner un mensaje que sólo tú puedas entender.

Lo último que vamos a ver es cómo crear una cuenta nueva para otros usuarios. Por ejemplo, si tenemos hijos que utilicen normalmente el ordenador, podemos tener un usuario para ellos, sin contraseña, con el control parental activo y sin permisos para cambiar nada del sistema o acceder a programas que nosotros no queramos, mientras que nosotros podremos acceder con nuestro usuario, protegido con contraseña y con todos los privilegios para hacer los cambios que se considere en el ordenador.

Para hacer esto, simplemente tendremos que hacer clic en la opción "Crear una nueva cuenta" que se muestra bajo el listado de usuarios existentes:


Esto nos abrirá otro formulario donde deberemos indicar el nombre del usuario y si se trata de un usuario estándar o un usuario administrador. Básicamente, los primeros no podrán acceder a nada que no sea suyo o público en el equipo y los cambios que hagan (instalar programas, modificar el escritorio...) sólo le afectarán a él, minimizando los riesgos de causar problemas a otros usuarios. Sin embargo, un usuario administrador puede realizar cambios que afecten a todo el sistema y a todos los usuarios. Son aquellos que pueden acceder a las configuraciones indicadas con un escudo azul y amarillo. Debemos pensarnos bien qué tipo de usuario queremos crear.

Una vez creado el nuevo usuario, podremos hacer clic en él y, desde la misma ventana que vimos antes para nuestro propio usuario, modificar su nombre, imagen, contraseña o tipo de usuario, así como activar el control parental para él e, incluso, eliminarlo si no se quiere seguir haciendo uso del mismo.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Contraseñas seguras

Dificultad: Baja

Seguro que todos habéis escuchado alguna vez que las contraseñas que usamos en Internet y en los ordenadores deben ser seguras, y seguro que todos hemos pensado alguna vez "bah, ¿quién va a querer entrar aquí?". Este caso se asemeja a si cerráramos la puerta de nuestra casa sin echar la llave. Puede que nadie intente entrar, pero, ¿qué pasaría si lo intentaran? No les costaría nada hacerlo y coger, romper o usar lo que quieran una vez dentro.



¿Qué consecuencias puede tener que alguien averigüe mi contraseña?

Depende de la contraseña que se averigüe y de las intenciones de la persona que lo haga, pero las consecuencias pueden ir desde que alguien escriba algo simpático en tu muro de una red social a que se conecten a tu red WiFi y realicen algún delito informático desde una red a tu nombre.

Es por eso que, aunque no hay que obsesionarse con las contraseñas, es importante tener mucho cuidado con ellas.

Definición de contraseñas seguras y no seguras

Las contraseñas no seguras son aquellas que son fáciles de adivinar, tanto por otras personas como por aplicaciones informáticas con este fin, generalmente, malintencionadas. Se incluyen contraseñas comúnmente utilizadas ("1234567890", "contraseña"...), palabras, nombres o cualquier dato que pueda ser obtenido conociendo al usuario (nombres de mascotas, familiares, color favorito...).

Por otro lado, las contraseñas seguras son aquellas que añaden dificultad a la hora de ser adivinadas por otros usuarios y sistemas. Pueden estar formadas por letras, números y símbolos combinados, letras aleatorias o combinaciones de mayúsculas y minúsculas.

Realmente, ¿importa tanto lo que ponga como contraseña?

La respuesta es un rotundo SÍ. Cuanto más larga, aleatoria y extraña sea la contraseña, más se tarda en descifrar y, por lo tanto, más segura es. 

Gracias a herramientas como Kaspersky Secure Password Check, la cual, como ellos mismos indican, NUNCA DEBE SER UTILIZADA CON TU CONTRASEÑA VERDADERA, ya que circularía por Internet y no sería en absoluto segura nunca más, podemos saber cuánto tardaría un hacker profesional en descifrar una contraseña.

Voy a poner varios ejemplos con contraseñas inventadas (si coincide con la contraseña de alguien, es pura casualidad) de resultados de esta web para demostrar este hecho:
  • Contraseña: 123456789 : Un hacker tardaría 1 segundo en descifrarla.
  • Contraseña: FrancisoManuel : Un hacker tardaría 4 segundos en descifrarla.
  • Contraseña: Antonia2012 : Un hacker tardaría 5 segundos en descifrarla.
  • Contraseña: adoroamiperro : Un hacker tardaría 26 días en descifrarla.
  • Contraseña: AdoroAMiPerro : Un hacker tardaría 4 años en descifrarla.
  • Contraseña: AdoroAMiPerro88 : Un hacker tardaría 20 siglos en descifrarla.
  • Contraseña: AdoroAMiPerro88- : Un hacker tardaría 1.896 siglos en descifrarla.
  • Contraseña: J4-Df21_6tR+1Sqa : Un hacker tardaría más de 10.000 siglos en descifrarla.
Recomendaciones

Es evidente que la última contraseña de pruebas es la más segura, pero, ¿cómo sería posible recordar una contraseña tan extraña? Por ese motivo, existen una serie de recomendaciones para obtener contraseñas que tengan un equilibrio entre seguridad y usabilidad:
  1. No repetir contraseña en varios sitios. Pese a que es complicado recordar tantas contraseñas, lo recomendable es que cada contraseña que tengas sea diferente, para evitar que, en el caso de que alguien descifre una de ellas, alguien pueda entrar a cualquier lugar que tengas protegido con contraseña.
  2. Usar al menos 8 caracteres. No siempre es posible por restricciones propias del sistema en el que se quiera usar la contraseña, pero en la medida de lo posible, esto debería ser una obligación.
  3. Nunca usar como contraseña caracteres que se encuentren seguidas en el teclado. Contraseñas como "qwertyui" o "fghjkl" son muy sencillas de descifrar.
  4. Combinar mayúsculas y minúsculas. Cuanto más se juegue con ellas, más complicado será descifrar la contraseña.
  5. No usar sólo letras. Los números y símbolos ayudan a que la contraseña sea más segura.
  6. No emplear sólo palabras que se puedan encontrar en diccionarios. Muchas aplicaciones para el descifrado de contraseñas utilizan diccionarios de palabras, las cuales son combinadas para tratar de atacar sistemas. Introducir palabras inventadas o incompletas, un número o un símbolo, les dificultará las cosas.
  7. Cambiarlas con frecuencias. Lo ideal sería cambiar las contraseñas, o al menos las más importantes, cada 3 o 4 meses, de forma que podamos estar más tranquilos.
Con respecto al descifrado de las contraseñas por parte de personas de tu entorno, también existen una serie de recomendaciones que deben seguirse si no queremos poner en peligro nuestra información delicada o nuestra identidad:
  1. Nunca dar tus contraseñas a nadie. No es en absoluto recomendable compartir tus contraseñas con nadie, ni siquiera con familiares o parejas.
  2. No anotarlas en ningún lado, o si se hace, que sea en algún programa destinado para la gestión de contraseñas de forma segura.
  3. No utilizar palabras, frases o fechas relacionadas con tu vida cotidiana. Tu cumpleaños, el nombre de tu primera mascota o la calle de tu casa son muy fáciles de averiguar y, aunque no se usen como contraseña, muchas páginas web utilizan esta información para poder modificarla, así que mucho cuidado con lo que decimos a quienes están a nuestro lado o lo que escribimos en Internet. ¿Quién no ha visto, por ejemplo, circular por Facebook algún juego como éste? Hay que estar atentos.
He seguido estos pasos, ¿ya nadie puede averiguar mis contraseñas?

Por desgracia, es imposible hacer esa afirmación, aunque les estaremos poniendo las cosas muchísimo más difíciles. Existen programas malintencionados que pueden ser utilizados para obtener contraseñas mediante la escucha de una red o registrando las teclas que se pulsan en un teclado, pero podemos luchar contra ellos con, por ejemplo, un buen antivirus que se actualice a diario, lo cual, probablemente explicaré en entradas futuras.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Windows: ¿Qué Sistema Operativo tengo?

Dificultad: Baja

Seguro que a muchos esta pregunta les resulta muy sencilla, pero esta entrada va destinada a aquellos que no saben cómo averiguar la versión de su Sistema Operativo.

Descripción de Sistema Operativo.

Un Sistema Operativo es, dicho a grosso modo, un programa que permite que el ordenador pueda ser utilizado por personas u otros dispositivos conectados a él. Es la cara visible de nuestro ordenador, no sólo para nosotros, los usuarios, sino también para nuestro ratón, para nuestra impresora, para nuestra pantalla e, incluso, para los otros programas que instalemos en nuestro equipo.

Como se puede ver, es el programa más importante del ordenador, ya que sin él, no se podría hacer nada de lo que hacemos diariamente en nuestro equipo. 

Incialmente, eran programas muy básicos, en los que había que escribir comandos de texto muy complejos para todo, lo que hacía que fuera necesario un alto conocimiento de informática para hacer cualquier cosa. Ahora, permiten hacer prácticamente todo a través del ratón, el teclado y la pantalla de nuestro ordenador.

Tipos principales de Sistemas Operativos

Existen tres tipos principales de Sistemas Operativos que nos vamos a encontrar en ordenadores: Windows, MacOS y Linux. Los dos primeros son de pago, aunque suelen venir instalados en el propio ordenador y su precio ya está incluido cuando lo compramos, mientras que Linux es gratuito. Las diferencias entre cada uno de ellos no se verán contempladas en esta entrada.

¿Cómo podemos saber cuál de estos tres tipos de Sistemas Operativos tiene instalado el ordenador? 

Cuando compramos el ordenador, el fabricante suele indicar cuál es el Sistema Operativo que viene instalado en él. Esta información la podemos encontrar o bien en la caja en la que venía el ordenador, bien en la parte trasera del mismo (en una pegatina que pondrá un número de serie del Sistema Operativo) o bien en los manuales y discos que vienen al comprar el equipo.

Si ninguna de estas tres opciones se encuentran disponibles en el momento en el que queremos saber qué tipo de Sistema Operativo tenemos instalado, bastará con sólo encender el ordenador y ver qué imagen aparece cuando está cargando. Aquí os indico los logotipos que aparecerán en cada caso (pueden tener algunas pequeñas diferencias según la versión que tengamos del Sistema Operativo):

  • Windows:
  • MacOS:

  • Linux: si aparece cualquier otro nombre o logotipo, casi con seguridad será un Sistema Operativo Linux.
Estoy seguro de que tengo un Sistema Operativo Windows. ¿Cómo averiguo la versión?

La opción más rápida para esto se consigue teniendo conexión a Internet y haciendo clic aquí. Es la página oficial de Windows, donde te aparecerá un mensaje diciendo "Este equipo está ejecutando:" junto a la versión que tengas instalada.

Por ejemplo, en mi caso, al tener instalado el Sistema Operativo Windows 7, el mensaje que aparece es el siguiente:


En el caso de no disponer de acceso a Internet, tendremos que abrir Equipo o MiPC (según la versión de Windows que tengamos), hacer clic con el botón derecho en "Propiedades", como se muestra en la siguiente imagen:


Esto abrirá una nueva ventana en la que se mostrará toda la información del ordenador, incluyendo la versión del Sistema Operativo que tenemos instalado. La ventana será diferente en cada versión. Como yo tengo instalada la versión Windows 7, aparece la siguiente ventana, donde puedo ver qué Sistema Operativo tengo instalado:




El comienzo III


Siempre hace ilusión empezar cosas nuevas, lo difícil es mantener esa ilusión a largo plazo para que los proyectos no se queden en el olvido.

Tras mucho tiempo sin escribir ninguna entradaen ninguno de mis otros blogs (Para gustos, colores y Mi Blog de Notas), por falta de tiempo y de medios para sentarme y escribir con tranquilidad,  me he animado a abrir el tercero en discordia, como inicio de una nueva era para mí como bloguero, en la cual daré rienda suelta a nuevas ideas y retomaré las antiguas.

En este caso, he querido acercar un poco más la informática a las casas. En el tiempo que llevo como informático me he dado cuenta (y estoy seguro de que no soy el único que lo ha visto) de que muchas personas tiene auténtico temor a los ordenadores, como si se tratara de un enemigo al que deben vencer en lugar de tratar de entenderlos y aprovecharlos al máximo. ¿Y cuál es la causa principal de ese temor? Personalmente, y por mi experiencia trabajando con personas de a pie que deben usar nuevas tecnologías en su contexto laboral, opino que somos nosotros mismos, los informáticos.

Todos, informáticos o no, conocemos a alguna persona que se niega en rotundo a saber cómo instalar, por ejemplo, un antivirus en su ordenador. ¿Por qué ha llegado a esta situación? Basándome en lo que veo en mi día a día, probablemente la primera vez (que todos hemos tenido una delante de un monitor de ordenador) solicitó ayuda. Es posible que alguien, con más conocimientos, intentó explicárselo pero no supo cómo adaptarlo a un lenguaje que una persona, la cual no sabía nada de nada sobre ordenadores, pudiera entender. Probablemente, los nervios y las prisas hicieron que, al final, la persona que sabía acabara haciendo la tarea "sencilla" (que no lo era tanto para quien pedía ayuda), provocando que quien tenía que aprender a hacerlo terminara aún más confuso.

Y es que ese es un grave problema del mundo de la informática de hoy en día. Damos por hecho, y hago hincapié en que me incluyo a mí mismo, que el resto de personas a nuestro alrededor sabe lo mismo que nosotros y no somos capaces de ponernos en su lugar. 

Con este blog pretendo explicar aspectos de la informática paso a paso, de forma que cualquiera pueda entenderlo y que pueda sacarle el partido sin necesidad de ser un gran experto. Pretendo que este sea un blog didáctico, del que todo el mundo salga con alguna idea nueva y sea capaz de ponerla en práctica, es por eso que necesito, más que nunca, vuestra colaboración. Proponed temas, plantead vuestras dudas e inquietudes, dad vuestra opinión o pedid aclaraciones. Procuraré responderlo todo en la medida que me sea posible.

Y tras todo este rollo que os acabo de soltar, usando la misma palabra que uso siempre, ya casi como un ritual, "comenzamos".