Los Sistemas Operativos de hoy en día son muy complejos y completos. Atrás quedaron los tiempos en los que una pantalla en negro esperaba a que introdujéramos comandos para abrir un fichero o para instalar un programa.
El problema de que sean tan complejos es que, en muchas ocasiones, hay muchos aspectos que desaprovechamos, dejando configuradas las opciones por defecto y sin adaptar nuestro Sistema Operativo a nuestras necesidades.
Windows, por supuesto, no es una excepción, ya que cuenta con muchos aspectos que podemos configurar para hacer que nuestro ordenador se amolde a aquello que queramos hacer con él, y uno de los más desconocidos es la posibilidad de configurar el menú de inicio, para que muestre las opciones que deseemos.
Para comenzar a modificar nuestro menú de inicio, independientemente de la versión de Windows de la que hacemos uso, habrá que hacer clic con el botón derecho del ratón sobre el icono de Inicio y elegir la opción "Propiedades", tal y como se muestra en la imagen a continuación:
A partir de este punto, es posible que las opciones que aparezcan cambien en función de la versión de Windows que tengamos instalada, ya que vamos a ver, concretamente, las opciones de configuración disponibles en Windows 7.
Al hacer clic en la opción "Propiedades", se abrirá una ventana de propiedades con tres pestañas en la que, por defecto se encontrará seleccionada la que cita "Menú Inicio". En entradas futuras, hablaremos de las otras dos pestañas, pero en este momento, nos centraremos en la mencionada.
En ella, lo primero que podremos configurar es qué ocurre cuando pulsamos el botón de encendido de nuestro ordenador. Por defecto, vendrá indicado que la acción que se lleva a cabo es apagar el equipo, pero podemos hacer que se reinicie, hiberne o cambie de usuario, entre otras opciones, cambiando lo que ocurre cuando pulsamos el botón de nuestra torre o portátil.
Además, en este mismo punto, podremos indicar si queremos que se guarde un registro de los programas que se han utilizado recientemente o no. Es recomendable desmarcar estas opciones en equipos que vayan a ser utilizados por muchas personas, de forma que se proteja la privacidad de los usuarios.
Además de estos aspectos básicos, podemos modificar otros elementos más avanzados pulsando en el botón "Personalizar...":
Esto abrirá una segunda ventana emergente, que mostrará un listado de opciones que podremos activar o desactivar. Algunas de ellas, como "Ayuda", "Comando ejecutar" o "Menú favoritos", al ser activadas, añadirán elementos al menú que se muestra al abrir Inicio. Otras, como "Resaltar programas recién instalados" o "Usar iconos grandes", se encargan de modificar la forma en la que se visualizan algunos elementos del menú.
Podéis modificar todas las que queráis, aunque os recomiendo que marquéis la que indica "Comando ejecutar", ya que, en entradas futuras, necesitaremos que esta opción esté activa:
Por último, podremos indicar el número de elementos recientes queremos que se muestren tanto al abrir el menú de Inicio como al poner el cursor encima de un programa (Jump List), como ocurre, por ejemplo, con el programa Microsoft Word.
Pulsando el botón "Aceptar" en las dos ventanas que se nos han abierto, se aplicarán los cambios y podremos comenzar a utilizar nuestro nuevo Menú de Inicio.





No hay comentarios:
Publicar un comentario